En educación infantil el juego es un recurso de gran importancia, ya que aporta muchos beneficios al alumnado. En primer lugar, el juego contribuye al desarrollo físico, teniendo un papel fundamental en el desarrollo psicomotor de los niños, contribuyendo tanto a la maduración nerviosa, como a la coordinación de las distintas partes del cuerpo, desarrollándose así las capacidades sensoriales.
En segundo lugar, el juego didáctico contribuye al desarrollo intelectual, ya que a través del juego adquieren nuevas experiencias, aplican los conocimientos que van aprendiendo y resuelven problemas que les surgen, desarrollándose las capacidades de pensamiento y creando zonas potenciales de aprendizaje. Además, el juego permite a los alumnos fortalecer la autoestima, al activarse los recursos y capacidades del individuo, les permite conocerse mejor, ver sus fortalezas y debilidades y construir su autoestima.
Pero no solo eso, sino que el juego también fomenta la creatividad y la imaginación, debido a que muchos juegos estimulan su pensamiento abstracto y por ello, aprender a resolver problemas imaginándose las soluciones. La creatividad y la imaginación se estimulan notoriamente a través del juego simbólico, en el que el alumno se inventa su mundo a partir de lo que el conoce y las necesidades que se le presentan.
Por otro lado, el juego es un método muy favorable para la socialización del alumnado, ya que a través de él, los niños establecen relaciones con sus compañeros de clase y el profesor, aprendiendo a conocerse mejor a sí mismo, a construir una imagen del mundo y a aprender las normas sociales necesarias para integrarse y convivir en sociedad. Asimismo, permite la adquisición de valores, ya que en ellos tienen que respetar a sus compañeros, las normas, tienen que aprender a compartir, a convivir, a jugar en grupo...
Finalmente, otro beneficio muy importante del juego en educación hace referencia a la diversión y a la motivación, ya que el juego nos permite enseñar a los alumnos de manera que todos disfrutemos, tanto del juego como de otras personas y del entorno y que los alumnos se sientan motivados a aprender.


